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Ghosting: la forma más cobarde de terminar una relación

Por el Lic. Mariano Vega Botter Neuropsicólogo

21/01/2018 -

¿Qué es exactamente el Ghosting?

Cuando literalmente de la nada, el mundo se te viene abajo; tu pareja desaparece de tu vida. Deja de buscarte, deja de responderte y no hay manera de obtener una explicación de qué fue lo que pasó; científicamente no tiene ninguna explicación pero a un nivel neuropsicológico lo hablaremos en este escrito.

La tendencia a actuar así va en suba y se ha acuñado un término popular para esto que es el “Ghosting”. Literalmente la persona se vuelve como un fantasma en tu vida, pero uno que te dejó con muchas interrogantes y quizá hasta heridas abiertas, lógicamente deja sus huellas a nivel emocional, anímico, racional y hasta una distorsión de la realidad porque te sientes perdido con la gran pregunta ¿Qué pasó?...

El Ghosting es una práctica que, básicamente, consiste en que, cuando una persona quiere terminar una relación (por redes sociales, whatsapp, mensajes, etc.), en lugar de poner fin a la misma como las personas adultas, sentándose y hablando, desaparece sin dejar rastro.

Esto deja a la otra persona en una situación de duda sobre qué es lo que está pasando, haciendo llamadas, yendo a ver si está en casa, preguntando a amigos en común, etc. Sin embargo, por más que insista, rara vez encuentra respuesta, tenemos una notable tendencia a la ansiedad elevada, a la incertidumbre y a la ira y enojo por parte de la persona dejada.

Como se puede ver, es una respuesta muy cobarde a esa situación (por lo demás, frecuente y totalmente normal) en la que se desea dejar de tener un vínculo de pareja con otra persona, aquí hablamos de la inmadurez emocional de la persona que abandona a su pareja.

Básicamente, es una cuestión de decoro mínimo el hecho de comunicar a la otra persona que ya no estamos interesados en seguir con la relación. Sin embargo, hay personas que parece que no entienden esto, estamos hablando de un trastorno de conducta, de inmadurez emocional y que la “pérdida” se confunde con el abandono pero no ocasiona ningún efecto negativo para la persona que abandona a la otra.

Esas personas, en lugar de comunicar a la otra persona su deseo de dejar la relación, lo que hacen es alejarse, dando por sentado que ese alejamiento ya explica por sí mismo que se desea terminar con la relación (además, esto es muy cómodo para quien se aleja, porque permite ahorrarse las escenas, las explicaciones y los malos ratos).

Hay que mencionar que, en ocasiones, el Ghosting deviene en Benching, que es básicamente lo mismo, pero la desaparición se lleva a cabo durante unos días, y luego vuelve a haber interés (es una suerte de relación egoísta en la que se busca no tener ninguna responsabilidad emocional y afectiva para con la otra persona). Aquí podemos estar hablando que roza la alexitimia de la persona que evade su responsabilidad emocional.

Pero es un caso distinto. En el caso del Ghosting, la persona en cuestión no vuelve jamás.

¿Qué consecuencias tiene?

* Tu pareja deja de responder tus llamados y tus mensajes.

* Puede bloquearte de redes sociales.

* Puede incluso evitar a familiares tuyos y amigos con los que convivía.

* En casos extremos cuando alguien indirecto le pregunta por ti, o hasta cuando te lo encuentras en algún lugar, finge que no te conoce y ni siquiera te saluda.

¿Esto es nuevo?

* Relativamente en las neurociencias, si, esto se ha presentado siempre, pero hoy se está haciendo más común porque hay medios tecnológicos de avanzada para hacerlo más fácil y menos comprometedor y de esa forma evitar dar la cara. Tradicionalmente se le llama “evitación”.

* Pero ha cambiado, antes la evitación se manifestaba terminando relaciones por los teléfonos fijos, fax y hasta dejando o enviando cartas. La diferencia es que, al menos al final, había unas palabras o una especie de cierre.

* Otra diferencia radica en la evolución de la tecnología que ofrece la posibilidad de conocer personas nuevas a la vuelta de la esquina, y de alguna manera hace sentir a quien practica el ghosting que no se quedará solo o sola.

¿Por qué pasa?

* Para muchos pudiera parecer un acto de cinismo o cobardía, pero resulta que este fenómeno no es tan simple.

* Hay una gran necesidad de ser amado (pero un gran miedo a relacionarse).

* Cuando empiezas una relación (por las ganas que tienes), de pronto un día descubres que tienes miedo de no poder ofrecerle lo mejor de vos al otro, a defraudar, de que te lastimen o que te abandonen, así que decides vos abandonar la relación.

* Pero no se lo puedes anunciar a tu pareja porque te pediría explicaciones (que en realidad no tienes) y piensas que te juzgaría como malo por querer romper la relación.

* Como no quieres enterarte que eres el malo de la película, porque eso te haría sentir más vulnerable y menos digno de ser amado, mejor te desapareces.

* Si no te enteras de que eres “malo”, o del efecto que causaste en tu pareja, entonces puedes lidiar mejor con la culpa que de todos modos aparece.

* Para el que hace ghosting el resultado no es tan sencillo, porque tienen que enfrentarse con su culpa, inmadurez e inseguridad, pero al desaparecer, al menos no tuvieron que confrontar al otro. Nunca dejamos de hacer hincapié que es una postura que demanda terapia con un neuropsicólogo y a su vez un tratamiento de corto plazo para mejorar sus estados cognitivos, conductuales y comportamentales, adosado a su inmadurez emocional.

¿Qué tan común es?

Es evidente que no es tan sencillo reconocer ni que se ha hecho ni que se ha sido víctima del ghosting, por lo que hay una gran cifra negra, pero algunas encuestas informales dicen que el:

* 11% de las personas le han hecho ghosting a alguien al menos una vez en su vida.

* 17% de hombres y 24% de mujeres han sido víctimas del ghosting alguna vez.

* Incluso hay personas que desaparecen y reaparecen en la vida de otros, para luego volverse a ir una vez más sin dar explicación. Aquí ya hablamos de una sucesión de Ghosting-Benching-Ghosting.

¿Es tan malo?

* Es malo para ambos, pero especialmente para quien es víctima de él.

* Terminar una relación de esta forma no deja oportunidad de hacer un cierre sano ni para el que lo hace, ni para quien lo padece. Neuropsicológicamente necesitará de una mínima ayuda.

* En determinadas personas, el efecto del ghosting puede durar meses o años, especialmente cuando se pasan tratando de encontrar el por qué a la “desaparición” de la pareja.

* Dado que las personas tenemos necesidad de seguridad, aprobación y pertenencia, el peor castigo que puede haber para alguien es el rechazo y la exclusión o el ostracismo, se produce cuando una persona es ignorada, excluida o rechazada.

* Tiene efectos negativos, especialmente en personas neuropsicológicamente o emocionalmente frágiles, sobre la autoestima y el sentido de pertenencia. Produce ansiedad, agresividad, depresión, pensamientos intrusivos, conductas irracionales y síntomas físicos como dolor en el pecho y ritmo cardiaco alterado.

* El Dr. Eric Wasserman publica un estudio en el Journal of Social, Evolutionary, and Cultural Psychology en el año 2012, en donde analiza los efectos del ostracismo y la exclusión. Afirma que el rechazo duele, aun cuando es cara a cara, pero que la falta de contacto visual al ser o sentirse rechazado agrava el dolor emocional.

* Parece que las redes sociales han empeorado las cosas, porque hoy es más fácil enterarse que, al menos en apariencia, quien se desapareció de tu vida sigue la suya como si nada e incluso ya está en una relación con alguien más.

* Pero entre los que aplican el ghosting hay una regla informal (quizá para lavar su culpa). “Si no sales más de 3 veces con una persona, el desaparecerte sin explicación no es tan malo, especialmente si esa persona no pudo despertar tu interés”.

Como se puede imaginar, aunque la persona que desaparece crea que lo que ha hecho no tiene consecuencias, en realidad sí que las tiene. De hecho, tiene bastantes consecuencias para la persona que ha sido “dejada”.

La primera de ellas es que, como no se sabe si la otra persona te ha dejado o no, no puedes cerrar ese “duelo” que se pasa tras cortar una relación. Simplemente, no tienes forma de saber si realmente ha terminado la relación.

Es posible que te convenzas de que así ha sido, pero siempre quedará un pequeño margen para la incertidumbre. Por lo tanto, el hecho de que alguien desaparezca sin dejarte claro que ha cortado la relación, te dificulta superar el duelo y recuperarte de la ruptura.

La segunda es que, puesto que no sabes nada de lo que ha pasado con esa persona, puedes empezar a preocuparte hasta el punto de sufrir ansiedad. Puedes pensar que le ha pasado algo malo, por ejemplo, y que la preocupación te acabe pasando factura.

Para terminar, siempre existe el riesgo de que esa persona vuelva y reabra heridas que creías que ya estaban cicatrizando (aunque, en ese caso, como hemos dicho antes, estaríamos hablando de Benching).

Es evidente que, en el caso de que la relación haya sido intrascendente o de una noche, desaparecer sea una opción lógica y válida. Sin embargo, si la relación ha sido medianamente seria y ha habido sentimientos intensos, no se puede desaparecer sin más.

Por tanto, hay que entender que el Ghosting puede hacer daño, y es conveniente tener claro que la ayuda la encontraremos en la terapia y tratamiento con un especialista neuropsicólogo.

Si has sido víctima del Ghosting:

Parte del problema es que quieres encontrar una razón lógica para lo ocurrido. Pero recuerda que quien te lo hizo tiene una lógica distinta a la tuya y esto es más frecuentemente producto de impulsos inconscientes que de un desprecio o ganas de lastimar. No le sigas buscando, porque se alejará más; ocúpate de tu propia vida y toma tu propio camino. Deja de esperar respuestas de alguien que no te las va a dar o que, si pudieras obligarle, aun así nunca sabrías si te acabaría diciendo la verdad.

Piensa que si algo que hiciste, o dejaste de hacer, bien pudo ser el detonador para la terminación de la relación, eso no tiene nada que ver con el método que eligió esa persona para terminarla. Si te preguntas ¿Por qué me hizo esto si yo no me lo merecía?, tienes razón; probablemente no te lo merecías, pero recuerda que sus actos no corresponden a una lógica social común. Hay un trastorno en su personalidad. Lo importante es que evites que esa persona vuelva a tu vida a toda costa. Evita ocuparte de su vida y recupera la tuya.

Si sueles aplicar el Ghosting

Debe saber que es una actitud que acaba por ser disfuncional. Si bien te libra, de momento, de tener que confrontar una ruptura, a la larga te mantiene escapando de relaciones comprometidas y satisfactorias; eso sin contar la culpa que puedas sentir por lo que has hecho.

Piensa que si evitas terminar la relación de forma directa por tu miedo a la confrontación o porque tratas de evitar que tu pareja se enoje contigo, al final empeoras las cosas y haces que se enoje más, aunque tú no te enteres.

Lo mejor en tu caso es buscar ayuda profesional para entender qué te sucede, por qué y qué puedes hacer para empezar a cambiar esto. Motivo de consulta para el neuropsicólogo que lo atienda.

Mientras encuentras la ayuda, lo mejor sería que en tu siguiente relación al menos anunciaras algo como esto: “Hola, me interesa una relación contigo, pero debo avisarte que, de manera imprevista, suelo desaparecerme de mis relaciones sin dar explicación y nunca volver a tener contacto, ¿aceptas?”. Creo que nunca llegarías a tener una relación seria, entonces primero debes tratarte neuropsicológicamente, ponerte a punto e iniciar una relación como tiene que ser.

 
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