Para vivir mejor PSICOLOGÍA

Baja tolerancia a la frustración: una sensibilidad excesiva hacia lo desagradable

Por el Lic. Mariano Vega Botter. Neuropsicólogo.

01/04/2018 -

Qué es la frustración?

La frustración es un sentimiento cotidiano y normal cuando las cosas no salen como esperamos o queremos que salgan. Todos hemos sentido frustración en algún momento. El problema está cuando nuestras reacciones a esto que nos frustra nos genera excesivo malestar y nos aleja de conseguir aquello que queremos. Paso a informarte qué es la intolerancia a la frustración.

¿QUÉ ES LA INTOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN?

Las personas con baja tolerancia a la frustración tienen una sensibilidad excesiva hacia todo aquello que les resulta desagradable:

 No toleran la incomodidad, los contratiempos, las trabas o problemas.

 No soportan la demora en la satisfacción de sus deseos, ni ningún sentimiento o circunstancia que pueda resultarles desagradable.

 Estas personas, suelen presentar estados de estrés, enfado, ansiedad, tristeza, resentimiento.

 Normalmente, tienden a victimizarse y a culpar a otros de lo que les pasa. Es frecuente que los adultos que sufren intolerancia a la frustración se rindan antes de conseguir sus metas. Los niños tienden a tener baja tolerancia a la frustración, pero esto es debido a su propia inmadurez cognitiva.

Por ello es importante enseñarles desde pequeños a aceptar la frustración, a perseverar y a no darse por vencidos, a que no siempre van a tener aquello que quieren. La tolerancia a la frustración hace referencia a cómo nos enfrentamos y manejamos la frustración. Como hemos dicho, la frustración es un sentimiento normal y cotidiano, que no tiene nada de malo. Es un indicador de que las cosas no han salido como queremos. Pero cuando la no consecución de nuestras metas no nos deja ver más allá, nos obsesiona, nos enfada y hace que desistamos de nuestro objetivo, es cuando tenemos problemas. La baja tolerancia a la frustración puede, incluso, llevarnos a evitar emprender tareas o proyectos, simplemente por la posibilidad de no conseguir llevarlas a cabo como a nosotros idealmente nos gustaría. Según un estudio, la intolerancia a la frustración puede también llevarnos a la procrastinación con facilidad, y todo lo que ello conlleva.

RASGOS DE LAS PERSONAS CON POCA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

Las personas con intolerancia a la frustración tienen ciertas creencias irracionales. Son pensamientos que surgen de forma automática, que nos hacen sentir mal y suelen ser drásticos y dramáticos (“no puedo soportar esto”, “esto es intolerable”, “debería…”, “siempre”, “nunca”).

Por ejemplo, creen que si no consiguen lo que se proponen o las cosas no van como se supone que deben ir, las consecuencias serán horribles. Albert Ellis fue el primero en hablar de las creencias irracionales e incluirlas en su terapia Racional Emotiva como ámbito de intervención. Según él las personas tenemos ideas irracionales acerca de nosotros mismos, los demás y el mundo:

“Debo hacer las cosas bien y merecer la aprobación de los demás por mis actuaciones”.

“Los demás deben actuar de forma agradable, considerada y justa”.

“La vida debe ofrecerme unas condiciones buenas y fáciles para que pueda conseguir lo que quiero sin mucho esfuerzo y comodidad”.

En la vida no podemos evitar las dificultades y las frustraciones, por mucho que lo intentemos. Es parte de la vida. Por ello debemos aprender a manejar estas emociones, para transformarlas en algo constructivo y que no nos amarguen la vida. 

EJEMPLOS DE TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

Una persona con una alta tolerancia a la frustración no se va a desanimar a la primera dificultad que se encuentre. Va a persistir, va a probar diferentes estrategias para resolver el problema, hasta que lo consiga. Una persona con intolerancia a la frustración, es probable que desista en el primer intento. Por ejemplo, si te has propuesto aprender a tocar el piano, no te va a salir a la primera.

Te va a costar aprenderte las canciones, las notas… Al principio no serás capaz de tocar piezas complejas. Pero una persona con alta tolerancia a la frustración va a seguir practicando a pesar de las dificultades y el esfuerzo. Si eres un opositor u opositora necesitas tener bastante tolerancia a la frustración. Muchas veces, por mucho que estudies, no vas a conseguir una plaza. Pero tampoco depende de ti totalmente.

Estas personas van a seguir presentándose, van a estudiar más y más, hasta conseguir la plaza deseada. Se van a frustrar, por supuesto, se van a sentir desanimadas. Pero no van a dejar que esos sentimientos negativos les alejen de lo que quieren conseguir.

 
Compartí
esta nota
También te puede interesar