Puntos de Vista LIC. MARCELO ARAMBUENA

“Intentamos borrar esa idea de que Proyecto Padres o la Policía son sinónimos de represión”

10/09/2018 -

Es muy complicado actuar en estos casos. Es muy difícil tratar tanto con los menores que incumplen reglas como con los padres, que muchas veces ante estas situaciones se vuelven irresponsables.

Lamentablemente hemos visto caso en los que los padres mismos les compran las bebidas con alcohol para sus hijos adolescentes.

Ahora, juntamente con la Policía hemos lanzado una campaña de prevención en las escuelas, a través del cual los efectivos policiales y nuestro equipo de profesionales asisten previamente a las instituciones porque consideramos que la prevención es fundamental en este mes.

Lo que intentamos es llegar con un mensaje claro a los jóvenes, y borrar esa idea de que Proyecto Padres o la Policía son sinónimos de “represión”, sino que la intención es resguardarlos.

Entonces, a través de nuestra presencia en los colegios podemos demostrar de antemano los riesgos que en este mes, en un estado vulnerable, pueden caer. Y los riesgo van desde un coma alcohólico, un accidente de tránsito e incluso perder la vida, como lamentablemente nos está pasando muy seguido en nuestra sociedad.

Solicitud

Desde Proyecto Padres nosotros pedimos que se tomen medidas legales con los padres.

Porque ha ocurrido muchas veces que el personal policial detectó al menor alcoholizado, lo asistió con el médico, lo entregó al padre para resguardar su integridad, y los mismos padres los traían para que ingresen nuevamente.

Lo mismo ocurrió con una niña que fue hospitalizada a poco de sufrir un coma alcohólico, y horas más tarde volvió al boliche acompañada de su madre. Es una fatalidad porque los padres no colaboran y ponen en doble riesgo a sus hijos.

Muchas veces confiamos en que el padre colaborará con nosotros en resguardar a los jóvenes, pero ellos se vuelven cómplices.

Mensaje

En este mes principalmente pedimos a los padres que acompañen a los chicos, que sepan todos los detalles de la fiesta, que corroboren los datos que dan los chicos, porque las consecuencias de una imprudencia pueden ser fatales.

Este es el mes en el que el joven que nunca ha consumido alcohol posiblemente sea la primera vez que lo haga, porque lo hacen los demás.

Queremos padres responsables y no cómplices, que entiendan que las instituciones lo único que hacen es prevenir daños. No hay intención de arruinar fiestas, sino de proteger a los menores en situación de riesgo.

Como docente también nos preocupa, porque los chicos muchas veces llegan alcoholizados a clases ya que vienen de previas, de reuniones de madrugada, y vivimos situaciones realmente complejas. Ante todo esto, pedimos la colaboración de los padres.


 
Compartí
esta nota

También te puede interesar