Puntos de Vista DR. DAVID JARMA

“El proceso salud-enfermedad no termina con la muerte: después viene el trasplante”

08/10/2018 - La nueva “Ley Justina” tiene un respeto irrestricto por la dignidad integral de las personas, porque apunta no solamente a la defensa de los derechos y la voluntad del donante, sino a los derechos de las personas que están a la espera de una segunda oportunidad. Es muy integral y abarcativo el marco ético y legal que tiene. Es fundamental. Lo que es también muy importante es que asegura un presupuesto de un 20% para todo lo que sea capacitación y generación de servicios de procuración, lo que es bueno no sólo del lado de la procuración, sino también desde la atención de los pacientes críticos. Para que se produzca una ablación tiene que haber una excelente atención del paciente, y a partir de la muerte, un excelente sostenimiento artificial de la persona, para que se llegue a la concreción de múltiples trasplantes, que es el objetivo final para salvar vidas. En la Argentina mueren alrededor de 300 mil personas al año en forma violenta. De esas, un 5% fallecen en las unidades de terapia intensiva, conectadas a un respirador artificial. Tendríamos alrededor de 15 donantes, situación que no se daba, y ahora hay un camino hacia eso, justamente por este marco legal y ético favorecedor de los procesos de donación. La ley es muy clara y lo que hace es liberar a la familia de la pesada carga de decidir. Establece claramente con 18 años o más, si ha expresado su voluntad en vida, es una situación que abarca todos los espectros, y si no hay expresión, es donante para la ley, y aquí viene el cambio sustancial con el marco legal anterior: antes estaba la figura del donante presunto, donde la familia a través de un acta lo tenía que decidir. Este nuevo marco la libera a la familia. La idea no es pelear con las familias, sino explicarles el marco legal y contenerlas. Las normas establecidas para los procesos de ablación se cumplen tanto en los establecimientos públicos como en los privados. De hecho, en nuestra ciudad se han realizado ablaciones en instituciones privadas. Es importante tener en claro, que el proceso salud-enfermedad no termina con a muerte: después de la muerte viene el trasplante. Todos los avances tecnológicos han ampliado el proceso después de la muerte y por eso estamos hablando de esto. En cuanto a qué es lo que se hace puertas adentro de un establecimiento asistencial, de una terapia intensiva, queda todo documentado en una historia clínica y es una obligación preservarla durante 15 años. Todo el proceso está documentado y al alcance de cualquier persona que quiera revisar lo que les parezca, y a su vez está registrado en un sistema que se llama Cintra, al que tiene acceso los centros de trasplante, el Incucai, las personas en lista de espera. Este sistema de registro ha llevado a que la Argentina sea reconocida internacionalmente por su transparencia y su contundencia en el registro. Hasta el momento, este sistema no está salpicado por ninguna sospecha de algo que no deba hacer ni de algo ligado a la corrupción.

 
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