×

El gran desafío de CFK fue esquivar las miradas y evitar el cruce con sus exfuncionarios acusados

- 07:39 Política

El desafío fue no cruzar miradas ni intercambiar saludos con los demás imputados. Cristina Kirchner fue la última en llegar a los tribunales de Comodoro Py y la primera en retirarse.
 Tanto en la previa del debate como durante las tres horas que duró, la expresidenta, ubicada en la cuarta fila -tercera fila de imputados- mantuvo la discreción y únicamente tuvo contacto con su abogado, Carlos Beraldi.
Aunque durante la previa y el transcurso de la audiencia no hubo grandes manifestaciones, decenas de exfuncionarios de su gobierno y de dirigentes políticos del kirchnerismo fueron a darle apoyo a la expresidenta, a quien señalan como víctima de una persecución judicial.
Lejos de los imputados
Cristina procuró sentarse lo más lejos posible de los demás imputados y entonces quedó separada por dos filas de Lázaro Báez, Julio De Vido y Carlos Kirchner. Báez y De Vido estuvieron sentados uno al lado del otro, ambos con camisas de color salmón y camperas de colores. En esa misma fila estuvo ubicado Carlos Kirchner, el primo de Néstor Kirchner y exsubsecretario de Coordinación de Obra Pública. Ellos son los tres imputados que se encuentran detenidos, además de José López, que se encuentra dentro del Régimen de Protección de Testigos.
En la segunda fila de imputados estuvieron ubicados los exmiembros de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV). Solo uno de los imputados estuvo ubicado del lado izquierdo de la sala, apartado de los demás imputados, y detrás de las partes acusadoras: el exsecretario de Obras Públicas José López , mayormente conocido por los videos en los que se lo vio revoleando bolsos en un convento de monjas. Sentada en la cuarta fila -tercera fila de imputados-, Cristina escuchó la lectura del requerimiento de elevación a juicio y lo siguió con su mirada desde el celular. Intercambió comentarios con su abogado, Carlos Beraldi, quien estuvo ubicado a su lado durante toda la audiencia, y cuando se mencionó, durante la lectura, a Elisa Carrió como una de las personas que aportó prueba para este expediente, Cristina se rió.l

El desafío fue no cruzar miradas ni intercambiar saludos con los demás imputados. Cristina Kirchner fue la última en llegar a los tribunales de Comodoro Py y la primera en retirarse. Tanto en la previa del debate como durante las tres horas que duró, la expresidenta, ubicada en la cuarta fila -tercera fila de imputados- mantuvo la discreción y únicamente tuvo contacto con su abogado, Carlos Beraldi.

Aunque durante la previa y el transcurso de la audiencia no hubo grandes manifestaciones, decenas de exfuncionarios de su gobierno y de dirigentes políticos del kirchnerismo fueron a darle apoyo a la expresidenta, a quien señalan como víctima de una persecución judicial.

Lejos de los imputadosCristina procuró sentarse lo más lejos posible de los demás imputados y entonces quedó separada por dos filas de Lázaro Báez, Julio De Vido y Carlos Kirchner.

Báez y De Vido estuvieron sentados uno al lado del otro, ambos con camisas de color salmón y camperas de colores. En esa misma fila estuvo ubicado Carlos Kirchner, el primo de Néstor Kirchner y exsubsecretario de Coordinación de Obra Pública. Ellos son los tres imputados que se encuentran detenidos, además de José López, que se encuentra dentro del Régimen de Protección de Testigos.

En la segunda fila de imputados estuvieron ubicados los exmiembros de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV).

Solo uno de los imputados estuvo ubicado del lado izquierdo de la sala, apartado de los demás imputados, y detrás de las partes acusadoras: el exsecretario de Obras Públicas José López , mayormente conocido por los videos en los que se lo vio revoleando bolsos en un convento de monjas. Sentada en la cuarta fila -tercera fila de imputados-, Cristina escuchó la lectura del requerimiento de elevación a juicio y lo siguió con su mirada desde el celular. Intercambió comentarios con su abogado, Carlos Beraldi, quien estuvo ubicado a su lado durante toda la audiencia, y cuando se mencionó, durante la lectura, a Elisa Carrió como una de las personas que aportó prueba para este expediente, Cristina se rió.

Más noticias de hoy