×

Una mujer quedó muda a los 12 años, y tras vomitar una moneda a los 25 recuperó la voz

Ahora escribió un libro sobre lo ocurrido.

- 11:19 Mundo Web

Marie McCreadie, cuando tenía 12 años sufrió repentinamente la voz extendiéndose por más de una década.
En dialogo con la BBC contó: “Me desperté un día con un fuerte dolor de garganta y con un gran resfriado. La primera semana la irritación era muy intensa por la fiebre, pero cuando me bajó la temperatura, la infección en el pecho desapareció y empecé a sentirme mejor y 'normal’”, pero aún sin poder hablar, dijo la mujer.
Pasadas varias semanas desde que desapareció la infección, Marie no recuperó la voz. Pero no solo eso, sino que no podía emitir ningún tipo de sonido, ni cuando tosía o reía.
Tras acudir a distintos médicos, fue recibiendo diagnósticos diferentes y equivocados, hasta que le dijeron que padecía de mutismo histérico, un trastorno correspondiente a la función vocal, que no depende de la función del cuerpo, sino que el silencio se da de forma voluntaria. “Iba a un colegio católico y una monja, al ver que no había una razón física que me impidiera hablar, dijo que Dios me estaba castigando al haberme dejado sin voz", relató McCreadie. Al mismo tiempo, sus compañeros de la escuela la apodaban la “mujer del diablo”, y le decían que tenía que confesar todos sus pecados para poder recuperar la voz. Pero ella dijo que no tenía nada para confesar.
Pasados los dos años sin poder emitir sonido alguno, Marie intentó quitarse la vida, y fue trasladada a un hospital psiquiátrico.
La mujer cuenta en su libro que en el hospital, sufrió en una ocasión una terapia con descargas eléctricas. “Era como una cámara de torturas. Muy cruel".
Finalmente, a los 25 años de edad, mientras se encontraba en el trabajo, McCreadie comenzó a sentirse muy mal, a toser sangre y sentía que algo se movía en el fondo de su garganta. Debido a esto se dirigió rápidamente al Hospital, y allí los médicos le removieron un bulto, que resultó ser una moneda de tres peniques.
La moneda se encontraba alojada al lado de sus cuerdas vocales desde que era una niña, impidiendo que pudiera vibrar y, por lo tanto, que emitiera algún sonido. En el libro Marie afirma que en su momento los doctores no pudieron descubrir  la moneda través de la radiografía, debido a la manera en la que la moneda estaba ubicada en su garganta.

Marie McCreadie, cuando tenía 12 años sufrió repentinamente la perdida de la voz, extendiéndose por más de una década.

En dialogo con la BBC contó: “Me desperté un día con un fuerte dolor de garganta y con un gran resfriado. La primera semana la irritación era muy intensa por la fiebre, pero cuando me bajó la temperatura, la infección en el pecho desapareció y empecé a sentirme mejor y 'normal’”, pero aún sin poder hablar, dijo la mujer.

Pasadas varias semanas desde que desapareció la infección, Marie no recuperó la voz. Pero no solo eso, sino que no podía emitir ningún tipo de sonido, ni cuando tosía o reía.

Tras acudir a distintos médicos, fue recibiendo diagnósticos diferentes y equivocados, hasta que le dijeron que padecía de mutismo histérico, un trastorno correspondiente a la función vocal, que no depende de la función del cuerpo, sino que el silencio se da de forma voluntaria.

“Iba a un colegio católico y una monja, al ver que no había una razón física que me impidiera hablar, dijo que Dios me estaba castigando al haberme dejado sin voz", relató McCreadie. Al mismo tiempo, sus compañeros de la escuela la apodaban la “mujer del diablo”, y le decían que tenía que confesar todos sus pecados para poder recuperar la voz. Pero ella dijo que no tenía nada para confesar.

Pasados los dos años sin poder emitir sonido alguno, Marie intentó quitarse la vida, y fue trasladada a un hospital psiquiátrico. La mujer cuenta en su libro que en el hospital, sufrió en una ocasión una terapia con descargas eléctricas. “Era como una cámara de torturas. Muy cruel".

Finalmente, a los 25 años de edad, mientras se encontraba en el trabajo, McCreadie comenzó a sentirse muy mal, a toser sangre y sentía que algo se movía en el fondo de su garganta. Debido a esto se dirigió rápidamente al Hospital, y allí los médicos le removieron un bulto, que resultó ser una moneda de tres peniques.

La moneda se encontraba alojada al lado de sus cuerdas vocales desde que era una niña, impidiendo que pudiera vibrar y, por lo tanto, que emitiera algún sonido. En el libro Marie afirma que en su momento los doctores no pudieron descubrir  la moneda través de la radiografía, debido a la manera en la que la moneda estaba ubicada en su garganta.

Más noticias de hoy