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“Estábamos dentro del micro cuando comenzó a prenderse fuego. Íbamos a morir todos”

Los ocupantes del colectivo que se prendió fuego mientras circulaba por la Ruta 34, en Colonia Dora, responsabilizaron a la empresa que los trasladaba.

- 02:13 Policiales

Luego del dramático momento que les tocó vivir, mientras viajaban desde Tucumán a Buenos Aires- los pasajeros del colectivo que se prendió fuego sobre la Ruta 34 a la altura de Colonia Dora, responsabilizaron a los dueños de la empresa por lo sucedido.

Atravesados por la angustia, pero con la tranquilidad de saberse ilesos, parte de los 41 ocupantes del ómnibus de la empresa Flecha Bus contaron cómo fueron los minutos en que el vehículo estaba envuelto en llamas y ellos atrapados en su interior.

“Arriesgamos nuestras vidas. Estábamos adentro del micro que estaba ardiendo en llamas. Íbamos a morir todos y nadie, nadie nos auxilió, más que nosotros mismos El micro se estaba prendiendo fuego con nosotros adentro. Es mentira que estábamos comiendo. Los choferes mintieron”, sostuvo una de las pasajeras en diálogo con la prensa.

Según revelaron ocupantes del micro, los pasajeros que habían logrado salir les gritaban a los que estaban arriba que salgan. “Arriba había gente dormida. Si era en otro horario todos podríamos haber muerto, todos”, sostuvo otro.

Además indicaron que dentro del rodado había niños y personas mayores. Algunos enfermos. “Los chicos quedaron shockeados porque veían cómo se quemaban nuestras cosas. Quedamos con lo puesto. Otros quedaron descalzos”, enfatizó una mujer que viajaba con su nieta. Un ocupante que iba en la parte superior del rodado manifestó: “Me despertaron porque yo iba dormitando. Estuve varios minutos en el pasillo porque no podíamos salir”.

Sobre el accionar de los conductores del rodado indicaron: “Los choferes primero sacaron sus pertenencias y no nos ayudaron más”. Una mujer expresó que junto a su hermana, venía sentada en los últimos asientos. “Mi hermana sentía olor a quemado, pero no dijo nada. Después ya vimos el humo y comenzamos a gritar para que los choferes paren. Ellos no hacían nada. Les tuvimos que golpear los vidrios y ahí recién se detuvieron sobre la banquina”.

Mientras que un joven tucumano relató que el colectivo ya salió con desperfectos. “A medida que veníamos, los choferes le echaban agua al motor y seguíamos. Nosotros vimos esa situación. Bajaban la velocidad porque algo venía fallando. Ellos tienen la culpa”, sentenció.

“Nuestras vidas no valen $12.000. Porque a las otras personas que ya se fueron a sus casas los hicieron firmar un papel donde los hacían renunciar a toda posibilidad de realizar una demanda”, finalizó una mujer que dijo que se llegará hasta las “últimas consecuencias”. l


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